El Recreativo ha puesto el punto y final a la temporada con una inesperada derrota en Tomares (3-2) en un partido intrascendente para los albiazules (pero no para su rival, que tenía remotas posibilidades de permanencia), que se marcharon al descanso con una ventaja de 0-2 en el marcador.

La primera parte fue un monólogo del Decano. Quitando un par de arreones iniciales del Tomares, el equipo albiazul dominó por completo, llegando con asiduidad al área y creando ocasiones de peligro. No tardó en abrir el marcador. Corría el minuto 8 cuando Enric Martínez botó una falta que cabeceó Bouba en el área libre de marca.

El tanto ayudó a reforzar el dominio del Recre, que en el 20 ampliaba la ventaja. Perotti se quedó solo delante del portero y la picó por encima en una definición de mucha clase para hacer el segundo. Pudo marcar más goles el Decano, pero faltó acierto hasta el descanso.

Salió también el Decano buscando aumentar la renta en la segunda parte, pero sería el Tomares el que tomó la iniciativa. En 13 minutos, los que van del 50 al 63, el equipo local hizo tres goles en medio de una caraja monumental del equipo albiazul, que vio cómo le remontaban el partido sin necesidad de grandes alardes. Sergio López, Rufo y Mesa fueron los autores de los tantos.

El Recre quiso recomponerse y dispuso de varias ocasiones. Las más claras, de Rubén Jurado, que se topó con el portero, y de Adrià Arjona, que envió fuera pegado al poste y luego tres veces por encima del larguero. Especialmente clara la que dispuso en el último suspiro, a menos de dos metros de la portería. Le cayó el balón rebotado y en su intento de remate la mandó demasiado alta.

Ahí murió el partido y también la temporada, en la que el Decano ha cumplido con creces su objetivo de lograr el ascenso.